Vendí mi alma por segunda vez, porque el hombre no me pagó

Le pedí a mi casero una oportunidad más, pero el me dijo: Hijo, las cuentas esperan.

Mi mejor amigo me llamó la otra noche y me dijo: Hey man ¿eres loco?

Mi ex enamorada me comentó que consiga una vida. Ella digo: Tu eres un ocioso.

Con estas letras inicia una de mis canciones favoritas, si no es la que más me gusta, del nuevo single lanzado el 22 de agosto por Oasis. El que hasta ahora encabeza los charts británicos. Junto con esta canción le acompañan en el single otras dos más. The Quiet Ones, y Pass Me Down The Wine…(las pueden escuchar en mi radio blog)

Pero, siguiendo con la importancia de ser ocioso… una melodía cargada de añoranzas de años pasados… y mientras la escucho imagino aquel video en blanco y negro que acompaña el lanzamiento del single. “I don’t mind as long as there’s a bed beneath the stars that shine…” canta el mayor de los hermanos Gallagher mientras en mi cabeza se dibuja la imagen de un personaje enjuto vestido de frac negro con sombrero de copa realizando piruetas para finalmente introducirse en un ataúd Mientras se muestra al resto de la banda jugando póquer con cara de pocos amigos.

“El cielo es negro de noche y de día, pero adoro verlo. Le pedí a mi doctor una línea más. El me dijo: Hijo, las palabras me fallan”. Nuevamente mi imaginación rememora al menudo personaje ahora acompañado por otras cuatro personas cargando un ataúd y un par de niños realizan movimientos como si marcharan al compás de la melodía. Los “cargadores” trasladan de un lado a otro el ataúd acompañando el ritmo de la canción mientras el personaje delgado que encabeza la suerte de “entierro” se desplaza como “waripolera” moviendo su bastón y vocalizando la letra de la canción para terminar con un guiño acompañando el rasgueo final de esta nueva composición de noel.