A raíz de las recientes declaraciones de nuestro erudito presidente y gran propulsor de la cultura y el desarrollo, considero que de una vez por todas debemos tomar el toro por las astas y definir las características de lo que es el acto corrupto. Para ello, es conveniente que en el próximo Congreso que, a la vez sería constituyente, se proceda a la modificación de nuestra Carta Magna, tipificando estilos de corrupción que serían aceptados y no merecerían juicio alguno.

Propongo se exonere de responsabilidad alguna a los incursos en alguno de los tipos de corrupción que detallo a continuación, relación que claro está, acepta nuevas categorías y posibilidades.

CORRUPCIÓN CHAUCHILLA: Delitos que afectan únicamente a quienes no tienen ningún tipo de influencia política, social o económica y, que son más exactamente tipificados cuando quienes los cometen son familiares del Presidente de la República o de un miembro importante de alguno de los tres poderes del Estado.

CORRUPCIÓN PRODUCTIVA: En la cual se encuentran inmersos los políticos que delinquen pero han construido una cantidad importante de carreteras, puentes, colegios, etc. Sólo está pendiente de establecer en su reglamentación cuanta es la obra mínima que se requiere para apelar a esta categoría.

CORRUPCIÓN DEMOCRÁTICA: A cargo de quienes combaten por la democracia y contra el autoritarismo. Requiere se les tenga mucha contemplación y tolerancia ya que por lo general se trata de yerros inevitables de los pro hombres, cuando no de pecadillos.

CORRUPCIÓN LIBERAL: Cuando los transgresores pertenecen a la actividad privada y el afectado no es el Estado, sino los pobres diablos que eligen a los gobernantes cada cinco años, consumen los productos de las grandes corporaciones, cuya presencia es útil sólo para generar resultados en azul.

CORRUPCIÓN SOCIALISTA: Se origina en defensa de los trabajadores, el proletariado y los DDHH. Consiste en el saqueo a los establecimientos, la toma de carreteras y el linchamiento ocasional de algún alcalde. Es muy higiénica por cuanto se produce en defensa de los intereses del pueblo y le ayuda a expresarse.

CORRUPCIÓN MAYORITARIA: La que no amerita la denominación de corrupto y es casi una costumbre, una modalidad de vida, un producto del sistema y un símbolo de identidad nacional, ya que ‘todos lo hacen’. En ella se encuentran las coimas a la Policía y la compra de productos piratas.

CORRUPCIÓN DESAMPARADA: Comprende los actos delincuenciales de los desvalidos, gente pobre que incurre en estos por necesidad, como los pirañitas y algunos pájaros fruteros.

CORRUPCIÓN INJURIOSA: Categoría para un género especial cuyas actuaciones son vislumbradas como criminales sólo por mayorías que no respetan los derechos de las minorías. Es el caso de quienes no recibieron sobornos sino donaciones para distribuir pescado o para sus campañas políticas.

CORRUPCIÓN VENERABLE: En la que se encuentran quienes sólo pueden ser denunciados por ángeles, ya que cualquier otro tipo de ser del género humano, por el sólo hecho de haber nacido con el pecado original, está imposibilitado de denunciarla.

CORRUPCIÓN SILENCIOSA: Comprende a quienes conociendo actos corruptos prefieren no denunciarlos, sea por comodidad, conveniencia o complicidad. Se encuentran en este orden quienes ‘no sabían’.

CORRUPCIÓN LEGAL: Aquella que se sustenta en actuaciones legales para fomentar leyes o disposiciones a todas luces incorrectas y que generan delitos mayores. Es socialmente aceptable y, se soluciona con una nueva elección u otorgando dádivas a los electores.

CORRUPCIÓN SENTIMENTAL: La más perdonable de todas e incluye a quienes ‘pecan’ por amor, sea a la esposa, la novia, los padres, hermanos, sobrinos, la mascota y... hasta la trampa.

Articulo extraído de la versión electrónica de Diario Correo - Piura (09/08/2005)